El Jean Paul Getty Museum, Arqueología, Febrero 2007

El Jean Paul Getty Museum
Autor: Carmine Camarca


      En los meses pasados hemos debido hablar mucho de una deplorable situación que, desafortunadamente, perdura aun hoy. Nos referimos a la negativa por parte del conocido J.P. Getty Museum californiano de devolver hallazgos arqueológicos pertenecientes al Patrimonio Italiano. Este incidente no ha ciertamente otorgado popularidad al Museo a los ojos del mundo, y personalmente consideramos que su homónimo fundador no sería feliz de lo que está ocurriendo. De todas formas, nos parece oportuno analizar en este artículo las orígenes del Jean Paul Getty Museum, cuya historia es verdaderamente digna de nota.
     Jean Paul Getty nace en 1892 en Minneapolis, Minnesota, y al nacer ya era herede de un magnate del petrolio, por lo que también él comenzó a dedicarse a esta industria, fundando la Getty Oil Company. Esta empresa llegó a poseer pozos de petróleo en Texas, Canadá, Arabia Saudita; poseía también refinerías en Italia, en Gaeta, Ravenna y Milazzo.

     Su flota era tan numerosa cuanto sus propiedades, pero lo que a nuestro parecer realmente sobresale en este
Jean Paul Getty
personaje es su pasión por el arte y la arqueología. Esto debería ser claro si consideramos su compra del castillo de Sutton Place, en Londres, por más de un millón de dólares, pero su pasión iba mucho más allá.
     Comenzó él mismo una colección privada, en la que acumuló hallazgos arqueológicos y obras de arte. Recordamos una vez más que hablamos de las primeras décadas del siglo veinte. Finalmente, al comienzo de los años Setenta él tiene una idea, crear un museo, un museo diferente en estilo de los demás existentes y que lleve su nombre, asociándolo indivisiblemente a la arqueología y el arte. El proyecto concluyó en 1974 y mucho fue criticado por la prensa y el mundo del arte. “Un paraíso plástico en una ciudad kitsch”, llegaron a decir algunos críticos con referencia a la estructura del museo y a su creación en la ciudad de Malibu, California. Su estructura ha sido ciertamente lo que más debate y maravilla ha generado, porque el J. Paul Getty Museum ha sido creado sobre la base de la Villa dei Papiro de Ercolano, destruída durante la erupción del volcán Vesuvio del 79 d.C. junto a Pompei.
     Obviamente, la obligación a basarse sobre estructuras romanas en otros sitios y siendo destruido el modelo original, ha provocado críticas aun mayor sobre la “fiel copia de algo que jamás ha existido”. “Un museo – concluía la crítica ofreciéndole involuntariamente un reconocimiento – no debe competir con los objetos que custodia, no puede ser él mismo una obra de arte”.

     Pero por qué motivo Jean Paul Getty optó por este estilo? La respuesta la ofrece él mismo en su Autobiografía de la que reportamos un fragmento:

“Me niego a pagar por uno de esos modelos bunker-concreto que son la moda entre los arquitectos, así como no acceptaré una monstruosidad de vidrio tinto y acero inoxidable. Quedé maravillado de cómo mis administradores estuviesen plenamente en acuerdo con esta idea. El museo, dijeron ellos también, debía ser único, una obra de arte.
     La negativa a conformarse lleva obviamente muchos riesgos. Esto es más válido que nunca en el mundo del Arte, en el que algunos exponentes tienden a ser muy doctrinarios. De todas formas, he calculado los riesgos y he dicho, quizás con un admisible grado de arrogancia, que no me interesaban. Por esto no me he sorprendido cuando los primeros críticos han comenzado a hablar del museo en términos no positivos. El edificio no seguía el criterio arbitrario para “construir museos”. Hubo quien consideró que debería haberlo construido como ciertas arquitecturas que hacen semejar un museo a un penitenciario. En cualquier acontecimiento, por algunos meses, el J. Paul Getty Museum fue llamado “controversial” por muchos exponentes del mundo del Arte.
     Tengo la afortunada dote de jamás sorprenderme. Poseo también una más que suficiente experiencia en muchas áreas de la vida para saber que los críticos con la voz más alta no son necesariamente los más autoritarios y menos aun los más objetivos. Mas allá de esto, estoy cierto de que sus críticas más altas llevarán solo a que terminen rápidamente el aire”.


     Desafortunadamente, dos años después de la inauguración de su Museo, Jean Paul Getty se fue, dejando un extraordinario museo, y lo que hoy nos preguntamos es porqué una persona que posee un patrimonio de más de mil millones de dólares ha decidido crear un Museo. Cualquiera que sea la razón, el gesto ha sido indudablemente extraordinario y hoy podemos ir a visitar sea el Getty Center en Los Angeles sea el J. Paul Getty Museum en Malibu, el último obsequio al arte y a la arqueología por parte de un apasionado.
Imagen del J. P. Getty Museum en Malibu

Carmine Camarca



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