Intervenciones, Octubre-Noviembre 2006

INTERVENCIONES OCTUBRE-NOVIEMBRE 2006


En estos días nos sorprendió el hallazgo en Pomezia, Italia, de un inusial mosáico, hecho este que describimos en la sección de las noticias del sitio. Para profundizar mostramos las fotos de dicho hallazgo a un psicólogo clínico, "invited professoe" en una universidad americana, preguntándole por algunas observaciones sobre la Gestalt y sus impresiones sobre la observación del mismo hallazgo. Publicamos enseguida sus respuestas.

"MÁS ALLÁ DE LA ESPESURA"

el mosáico en cuestión

   
El hallazgo arqueológico en cuestión no puede no despertar la atención del estudioso moderno. La "curiosidad" principal que suscita, si dicho estudios es un arqueólogo con intereses que espacian también más allá de su campo específico - hecho este, en mi opinión, no raro en los cultores de la arqueología tanto de ayer como hoy, lo que va a su mérito - está toda en su "forma" y en las "imágenes" (en el "contenido-sustancia") distintos que dicha forma asume a nuestros ojos en dependencia de la "óptica" en que lo observamos.
    Nos parece de poder decir, por lo tanto, que el problema de la "forma" está por entero en el hecho "perceptivo".
    Cuanto dicho - en términos voluntariamente "simples" para facilitar la comprensión del "visitor" de Arkeopolis que no tenga familiaridad con los problemas de la filosofía psicológica - nos trae necesariamente alla Gestaltpsychologie.
    Dicha teoría de la psicología - la Gestalt es decir "psicología de la forma" - nace en 1911, con la plataforma experimental lanzada por el Wertheimer a través de sus estudios, hoy célebres, sobre la percepción del movimiento.
    No es ésta la sede para profundizar dichos estudios, en los que -nos limitamos por lo tanto a decir - el análisis estructural de la experiencia comienza del "conjunto" y no de las "partes", en la medida en que es el "todo" que le da significado a las partes y no al revés.
    No profundizamos también porque esto nos llevaría también al debate entre método "inductivo" y método "deductivo" en la interpretación de la realidad, debate que resale a la filosofía de la antigua Grecia. Nos limitamos, por lo tanto, solamente a sumar un ulterior dato de esclarecimiento: los gestaltistas, en esencia, no descomponen "la experiencia" en sus componentes elementares sino que llaman la atención sobre los "actos" de la experiencia misma, porque la propiedad de un campo que podemos observar dependen de las relaciones entre sus elementos y no de las propiedades específicas de sus componentes.

    Lo que personalmente ha llamado mi atención como psicólogo ha sido la "confirmación" de que dicho hallazgo sugiere. Es decir que responde a las críticas de "ingenuidad" dirigidas a la teoría psicológica de la Gestalt, revelando una especie de "intuición" que deja abierto el campo a toda hipótesis. No nos adentramos, pero ciertamente nos gustaría saber qué hubiesen dicho psiquiatras como Laing, escritores como Sartre o psicólogos clínicos como el Rogers - todos ellos positivamente influenciados por los estudios de la Gestalt - si hubiesen sido puestos delante de este hallazgo. Quedará obviamente una curiosidad insatisfecha, la nuestra. Así como queda insatisfecho el deseo de saber cuales conocimientos hayan inducido el artista autor del hallazgo a una creación de tal factura. Por el momento, también dicho dato quedará para nosotros un misterios: pero la arqueología está dirigida también a desvelar tales misterios.

    Concluyo esta breve contribución con el auspicio que ustedes, jóvenes sanamente entusiastas de Arkeopolis, y sus insignes colegas de los sitios que señalan, puedan un día satisfacer esta curiosidad intelectual que no es solo mía, como estoy cierto, sino que también de ustedes y de cuantos quieran mirar, como el Leopardi, "más allá de la espesura" y no limitarse al estudio "notaril" de una realidad que por lástima la ciencia "oficial" parecería querer embalsamar y si lo hubiese logrado siempre, hoy no tendríamos, por ejemplo, en nuestro patrimonio cultural la Gestalt: y el pensamiento de Sartre, y de los demás insignes estudiosos arriba mencionados, no sería como los conocemos. Buena suerte.


Un utente nos escribe reportándonos una incongruencia por él hallada en la difusión de noticias sobre los recientes descubrimientos sobre el hombre de Neanderthal. Trataremos de esclarecer su duda pero envitamos a los utentes a profundizar.

Dear Arkeopolis,
   les escrivo para señalarles - sea a ustedes que a los sitios por ustedes señalados - una posible incongruendia que me parece pueda encontrarse en la noticia ("Diario de las Américas, de Miami, 29 septiembre) de una agencia periodística que reporta desde París un hallazgo arqueológico de notable importancia. La noticia dice que (cito):
   "los arqueólogos de Institutos franceses de investigación y búsquedas científicas (INRAP y CNRS) han revelado el descubrimiento de hallazgos en el sitio de Caours, protegidos por sedimentaciones aluvionales, que ofrecen nueva luz sobre las capacidades del Hombre de Neanderthal de adaptarse en el período interglacial "en el que - explica el experto en prehistoria Jean luc Locht - la temperatura media era similar o superior a la actual". El hallazgo demuestra que "el hombre de Neanderthal supo, por lo tanto, adaptarse a las brutales variaciones del clima, que por lo tanto no han sido la causa de su desaparición".
   ¿Dónde está la incongruencia, la inexactitud que yo veo?
   En el hecho que se afirma, por parte de los estudiosos franceses ( o es la agencia que reporta de manera no correcta la noticia? "es la primera prueba de la presencia de los Neanderthal en Europa Occidental durante el periodo interglacial , en el que - explica el experto en Prehistoria Jean Luc Locht - las temperaturas eran similares o superiores de algunos grados a las actuales ".
   ¿Porqué encuentro la noticia no exacta?
   Porque en el célebre "Diccionario de Arqueología" de Warwick Bray, de la London University, y de David Trump, de la Cambridge University, encuentro los siguientes datos, que contradicen (¿o me equivoco?) "la novedad" en propósito a la presencia del Homo de Neanderthal en el periodo Interglacial. Leemos de hecho en el sobredicho Diccionario:
    " sus restos esqueléticos más antiguos hallados hasta hoy pertenecen al periodo interglacial RISS-WURM, pero el hombre de Neanderthal estuvo presente también en la fase más antigua de la siguiente glaciación WURM, hasta que fue substituido por el hombre moderno (homo sapiens neanderthalensis), en una datación que no es posible precisar por causa de la falta de hallazgos" .
    Me parece que se trata de un problema de no poca cuenta, el que estoy señalando.
    No a caso Bray y Trump, advierten en su sobredicho diccionario de arqueología, que en dicha ciencia la datación es materia de frecuentes discusiones y controversias, por lo que cada aserción debería siempre ser precedida por la frase "a la luz de los actuales conocimientos" .


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