Espirales, Arqueología Misteriosa, Enero 2007

Espirales
Autor: Lorenzo Masala


      Son muchos los hallazgos raros conocidos, desde los famosísimos cráneos de cristal a las "válvulas" de hace medio millón de años de la California, desde las misteriosas esferas de Klerksdorp al martillo del cretáceo, pero quizás no todos conozcan las espirales rusas.
     En 1992 geólogos rusos que cumpliían exploraciones sobre los montes Urales en búsqueda de metales quedaron boquiabiertos al hallar algunos objetos particulares de origen desconocida. El grupo entonces se concentró para tratar de entender el origen y las características. Descubrieron de inmeditato que habían centenares, sobre todo en las cercanías de los ríos Narada, Kozim y Balbanju.
     Estos objetos presentan una forma a espiral y son tan pequeños que casi no se pueden observar sus formas a ojo desnudo, los más pequeños miden hasta tres centésimos de milímetro. Están compuestros prevalentemente de cobre pero hay también algunos, de dimensiones menores, constituidos por tungsteno o molibdeno. El tungsteno tiene un peso atómico elevado con un punto de fusión de 3410° C (4740° F). Es empleado principalmente para aceros especiales y en forma pura para filamentos de bombillos. También el molibdeno tiene una elevada densidad y un respetable punto de fusión de 2650° (4740° F). Este metal es utilizado para los aceros y para otorgarles propriedades anticorrosivas, con aplicaciones para algunas partes mecánicas para usos muy pesados así como para la construcción de armaduras y tanques.

     "¿Qué es lo raro?" Se preguntará alguien, hipotizando que se trate de algún deshecho industrial o aeroespacial de nuestra época. Aquí la respuesa: estos hallazgos viene de zonas geológicas de edad entre los 20´000 y 318´000 años! Pero también han sido hallados en zonas lávicas de más de un millón de años.
     En 1995 el periodista e investigador ruso Valery Uvarov organizó una expedición en los montes Urales durante la que, junto a la geóloga Elena Matveeva, halló más espirales desde un sitio sedimentario, del río Balbanju, de 100´000 años. En el Instituto Central para la Investigación Científica Geológica y el Estudio de Metales Nobles y no Hierrosos de Moscú la investigadora Matveeva sumitió el material a numerosos análisis, también utilizando el microscopio electrónico. Aquí un extracto de su pericia, con fecha 29 noviembre 1996: "El limo en el que estaban englobadas las espirales se caracteriza como depósito de detritos de piedras redondas del tercer plano, creados por la erosión de sedimentos de estratos poligenéticos y de acumulación. La datación de estos depósitos puede marcarse a hace 100´000 años. Los depósitos corresponden al plano Mikulinskiano del Pleistocene superior. Las nuevad formaciones cristalinas, presentes sobre la superficie de estos agregados filiformes muestran las características inusuales de los depósitos aluvionales del Pleistocene superior. La edad de estos sedimentos y las condiciiones en las que han sido ejecutados los análisis excluyen casi por completo la hipótesis de que la formación de los cristales pueda relacionarse con el lanzamiento de misiles desde la cercana estación espacial de Plisezk".
     Actualmente estos misteriosos objetos son examinados con atención por la Russian Academy of Sciences de Syktyvka (la capital de la ex República Soviética de Komi), por Moscú, por San Peterburg y también por un instituto científico en Helsinki, Finlandia.

Una de las misteriosas espirales


      Después de una atenta medición de estos objetos se ha descubierto que la dimensión de la espiral ha sido construida según la Relación Áurea (phi). En tiempos antiguos esta especial relación se utilizaba constantemente en la arquitectura y la geometría. Además de representar una relación sagrada, la utilidad de éste sistema está en el hecho de que si cierta longitud es dividida en dos utilizando esta relación, la longitud original está al fragmento mayot como el fragmento mayor está al fragmento menor. La relación de la parte mayor con la menor vale exactamente 1.61803399.
     Además de esta sofisticación, estos objetos representan el producto de una tecnología inexplicable pero altamente avanzada. Parecería de hecho imposible que estas pequeñas espirales sean el fruto de largos procesos naturales. Estos objetos tiene, de hecho, una considerable semejanza con elementos de control utilizados en dispositivos miniaturizados de la última generación, los llamados nanomecanismos. Una de las aplicaciones de esta tecnología es permitir la construcción de micro-sondas para usos de cirugía que permitan efectuar operaciones en el interior de los vasos sanguiños; cosa actualmente imposible con las actuales tecnologías de cirugía.
     Parece evidente que exista alguna relación entre estas pequeñas espirales metálicas y los ríos. El hecho de que se hallen exclusivamente en los cursos de agua no es ciertamente una casualidad. ¿Qué rol tuvo el agua en su formación (siempre que haya tenido alguno)? No se sabe, lo que sí se sabe con certidumbre es que son objetos fuera del tiempo, es decir objetos llamados "molestos" para la cienca y la arqueología oficiales.
Lorenzo Masala

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