Espirales
Autor: Lorenzo Masala
      Son
muchos los hallazgos raros conocidos, desde los
famosísimos cráneos de cristal a las "válvulas" de hace
medio millón de años de la California, desde las
misteriosas esferas de Klerksdorp al martillo del
cretáceo, pero quizás no todos conozcan las espirales
rusas.
En 1992
geólogos rusos que cumpliían exploraciones sobre los
montes Urales en búsqueda de metales quedaron
boquiabiertos al hallar algunos objetos particulares de
origen desconocida. El grupo entonces se concentró para
tratar de entender el origen y las características.
Descubrieron de inmeditato que habían centenares, sobre
todo en las cercanías de los ríos Narada, Kozim y
Balbanju.
Estos
objetos presentan una forma a espiral y son tan pequeños
que casi no se pueden observar sus formas a ojo desnudo,
los más pequeños miden hasta tres centésimos de
milímetro. Están compuestros prevalentemente de cobre
pero hay también algunos, de dimensiones menores,
constituidos por tungsteno o molibdeno. El tungsteno
tiene un peso atómico elevado con un punto de fusión de
3410° C (4740° F). Es empleado principalmente para
aceros especiales y en forma pura para filamentos de
bombillos. También el molibdeno tiene una elevada
densidad y un respetable punto de fusión de 2650° (4740°
F). Este metal es utilizado para los aceros y para
otorgarles propriedades anticorrosivas, con aplicaciones
para algunas partes mecánicas para usos muy pesados así
como para la construcción de armaduras y tanques.
"¿Qué es lo raro?"
Se preguntará alguien, hipotizando que se trate de algún
deshecho industrial o aeroespacial de nuestra época.
Aquí la respuesa: estos hallazgos viene de zonas
geológicas de edad entre los 20´000 y 318´000 años! Pero
también han sido hallados en zonas lávicas de más de un
millón de años.
En
1995 el periodista e investigador ruso Valery Uvarov
organizó una expedición en los montes Urales durante la
que, junto a la geóloga Elena Matveeva, halló más
espirales desde un sitio sedimentario, del río Balbanju,
de 100´000 años. En el Instituto Central para la
Investigación Científica Geológica y el Estudio de
Metales Nobles y no Hierrosos de Moscú la investigadora
Matveeva sumitió el material a numerosos análisis,
también utilizando el microscopio electrónico. Aquí un
extracto de su pericia, con fecha 29 noviembre 1996: "El
limo en el que estaban englobadas las espirales se
caracteriza como depósito de detritos de piedras
redondas del tercer plano, creados por la erosión de
sedimentos de estratos poligenéticos y de acumulación.
La datación de estos depósitos puede marcarse a hace
100´000 años. Los depósitos corresponden al plano
Mikulinskiano del Pleistocene superior. Las nuevad
formaciones cristalinas, presentes sobre la superficie
de estos agregados filiformes muestran las
características inusuales de los depósitos aluvionales
del Pleistocene superior. La edad de estos sedimentos y
las condiciiones en las que han sido ejecutados los
análisis excluyen casi por completo la hipótesis de que
la formación de los cristales pueda relacionarse con el
lanzamiento de misiles desde la cercana estación
espacial de Plisezk".
Actualmente estos
misteriosos objetos son examinados con atención por la
Russian Academy of Sciences de Syktyvka (la capital de
la ex República Soviética de Komi), por Moscú, por San
Peterburg y también por un instituto científico en
Helsinki, Finlandia.
Después
de una atenta medición de estos objetos se ha
descubierto que la dimensión de la espiral ha sido
construida según la Relación Áurea (phi). En tiempos
antiguos esta especial relación se utilizaba
constantemente en la arquitectura y la geometría. Además
de representar una relación sagrada, la utilidad de éste
sistema está en el hecho de que si cierta longitud es
dividida en dos utilizando esta relación, la longitud
original está al fragmento mayot como el fragmento mayor
está al fragmento menor. La relación de la parte mayor
con la menor vale exactamente 1.61803399.
Además de esta
sofisticación, estos objetos representan el producto de
una tecnología inexplicable pero altamente avanzada.
Parecería de hecho imposible que estas pequeñas
espirales sean el fruto de largos procesos naturales.
Estos objetos tiene, de hecho, una considerable
semejanza con elementos de control utilizados en
dispositivos miniaturizados de la última generación, los
llamados nanomecanismos. Una de las aplicaciones de esta
tecnología es permitir la construcción de micro-sondas
para usos de cirugía que permitan efectuar operaciones
en el interior de los vasos sanguiños; cosa actualmente
imposible con las actuales tecnologías de cirugía.
Parece evidente que
exista alguna relación entre estas pequeñas espirales
metálicas y los ríos. El hecho de que se hallen
exclusivamente en los cursos de agua no es ciertamente
una casualidad. ¿Qué rol tuvo el agua en su formación
(siempre que haya tenido alguno)? No se sabe, lo que sí
se sabe con certidumbre es que son objetos fuera del
tiempo, es decir objetos llamados "molestos" para la
cienca y la arqueología oficiales.
Lorenzo Masala
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