Per una “definizione” di museo archeologico
      Por sus características intrínsecas el museo arqueológico no puede ser individuado de forma unívoca: este de hecho exprime testimonios histórico-artísticos, culturales, y económicos que son los indicadores de múltiples y diversificadas sociedades antiguas cuya historia ha llegado hasta nosotros a través de atestados de cultura material e inmaterial.
Por lo tanto son diferentes las situaciones, los contextos, las condiciones históricas y territoriales además de las finalidades que han llevado a la construcción de estas colecciones museales.
      Desde el final de los años Setenta se sintió siempre mayor la necesidad de hacer del museo ya no más un sitio de simple recolección y conservación de materiales, sino que un ambiente destinado a las ocasiones de encuentro cultural, de exposiciones y de actividades relacionadas a la valorización de las colecciones o de acontecimientos de especial relevancia a ellos relacionados.
      En particular, en los últimos decenios, se ha progresivamente asistido a la necesidad de una siempre mayor buscada cura en los preparativos y en las actividades ofrecidas a los visitadores, relacionados a las exigencias de conocimiento de los varios tipos de público, que han ido siempre más afinándose y diferenciándose.
Acceso cognitivo: las experiencias multisensoriales
      El fenómeno, que ha tenido amplio espacio de reflexión especialmente en el mundo anglosajón, innovador de la concepción de museo como instrumento de educación permanente, ha llegado en tiempos recientes a interesar también la situación italiana.
      En este sentido se halla una siempre mayor difusión de propuestas y actividades que hacen referencia, por ejemplo, a los
family museums, o a los
children's museums, a los que hay que agregar las experiencias de museo como sitio de integración social, destinadas es decir a los
publics fragilisés.
      Entre ellas hay que mencionar los
museos tifológicos en donde la constatación de un siempre mayor interés al planeamiento de preparativos y actividades realizadas, además que a través del lenguaje verbal, también a través de la sinestesia - con el empleo de experiencias multisensoriales (recorridos “musicales”, “táctiles”, y “olfativos”) - consintió hacer comprender y revivir la emoción de la relación con el manufacturado antiguo en el contexto histórico y ambiental en el que el mismo se encontraba originariamente colocado.
El público y el “no” público. El rol de la mediación cultural.
      Relevante problema ha aparecido después el de definir e individuar un modelo de “
visitador ideal”, especialmente por lo que concierne el propio museo a vocación arqueológica.
      Sin embargo, ya que como se ha dicho se trata generalmente de situaciones difundidas y largamente diferenciadas en el territorio, se debería, a parecer de quien escribe, intentar hallar una definición de “
museo ideal”, entendido como instrumento capaz de ofrecer, a amplio rayo, más claves de lectura de los testimonios que le conciernen.
      Especialmente se considera tarea del museo estimular con actividades, propuestas, manifestaciones e iniciativas el pedido cultural del público, o aun mejor su “
curiosidad”, intentando ponerse en relación con las varias realidades sociales, llegando a considerar también ese grupo de personas que al museo, por infinitas razones, no se han jamás acercado, es decir el que por norma es definido el “
no público”.
      Frente a estas exigencias se vuelve siempre más necesaria por parte de los operadores del sector la realización de propuestas “
multiestructuradas” en las que puedan hacerse confluir más formas comunicativas, valiéndose de la contribución de figuras de alto perfil profesional capaces de crear recorridos diferenciados por grupos sociales, ámbitos de edades, intereses, exigencias personales y ofreciendo, al mismo tiempo, momentos de partición de experiencias y actividades relacionadas a la especificidad del museo, sea para un público en edad escolar, sea para visitadores adultos.
      Se debería, por lo tanto, profundizar siempre más un programa de mediación cultural en el sentido más amplio de la acepción, que consiste en la sensibilización del acompañamiento, en la adquisición de la autonomía, en la capacidad de transmisión y en la “diversión cultural”.
      La mediación, de hecho, transmite contenidos, pero implica también valores, gustos y comportamientos hacia el museo (E. Caillet, M. Van Praët).
      Obviamente no puede ser desatendida la realización de una adecuada documentación con respecto a tales experiencias, apoyada por subsidios de amplia accesibilidad, mayormente cuando se considere la especificidad del mundo antiguo, con sus idiomas, sus creencias, sus manifestaciones de una civilización y de un pensamiento frecuentemente remotos y desconocidos a la mayor parte de los visitadores.
     
La importancia de las tecnologías: entre museo virtual y museo “virtuoso”
     
      Emerge en este sentido la importancia fundamental del rol de las tecnologías multimediales, tótem absoluto de la edad contemporánea. Se ha visto al respecto, en los últimos años, cómo la reconstrucción de antiguos sitios o hallazgos o situaciones del pasado propuestas a través del empleo de sistemas de gráfica y modelado en 3D o sobre otros soportes de la comunicación digital, se ha revelado y se revela aun hoy en día una válida contribución para la difusión, a amplia portada, de testimonios relacionados a diferentes aspectos de la antigüedad, como las grandes redes televisivas italianas y extranjeras con sus muy seguidos programas de historia y arqueología “
virtual” nos han largamente demostrado.
      La arqueología virtual, de hecho, puede presentar con inmediación comunicativa contextos relativos a las pre-existencias (por ejemplo el paisaje antiguo) o aun consentir la instantánea lectura de situaciones históricas, arquitectónicas, territoriales, sociales, también complejas y variamente “estratificadas”, demostrando ser una válida contribución en la transposición de informaciones (encuestas, búsquedas, investigaciones, documentación, archivos) y proponiéndose por lo tanto, siempre más, como
virtuoso instrumento de transmisión cultural.
     
El Museo narrador: el ejemplo de Pratica di Mare
      Con relación al museo, aparece también no omisible la reciente difusión de la tipología del museo “narrador”, realizado también con el fundamental uso de subsidios tecnológicos. Al respecto es necesario recordar la experiencia del Museo Arqueológico de
Lavinium (Pratica di Mare) inaugurado en 2005, donde las célebres esculturas de oferentes halladas en las excavaciones del santuario de Minerva Tritonia que constituyen uno de los más interesantes contextos votivos del
Latium Vetus se “animan” en presencia del visitador y le cuentan, a través de los versos de la Eneide, aspectos conocidos e inéditos de su propia historia.
      Debemos recordar, en el mismo contexto, también la realización del c.d. “teatro óptico”, ejecutado con tecnologías avanzadas de las oficinas Rambaldi, manifestación de la leadership italiana, donde, a través de la realidad virtual, un antiguo sacerdote narra al “visitador” aspectos y características del célebre santuario federal de
Lavinium.
     
El Museo del “más” y el Net virtual Museum
     
      Estas experiencias, que requieren de todas formas la presencia física del visitador en el museo, son superadas en la realización de museos virtuales, que siempre más consienten visitar contextos y sedes con frecuencia muy lejanas del visitador y en los que, para citar una frase del teórico Piero Lo Sardo, los muros del contenedor museal “
se dilatan sin medida” gracias a proyectos y estrategias de comunicación desarrollados en red.
      Entre estos emerge en los Estados Unidos la experiencia, en vía de difusión también en ámbito europeo, realizada en el
Exploratorium de San Francisco, de un
science center, es decir un “museo del más”, donde a los visitadores no se presentan ya objetos y colecciones sino únicamente experiencias comunicativas de largo perfil, “
ideas and human perceptions” ofrecidas a ellos a través de actividades en red que relacionan el público y con él interaccionan a más niveles de conocimiento, curiosidad, interés, y capacidad relacional: desde la posibilidad de proponer estos individuales a los expertos del museo que ofrecen dialécticamente respuestas (
dissenting dialogue) hasta compartir propuestas, o alcanzar sitios remotos o situaciones poco conocidas, donde sorprenderse aprendiendo que frecuentemente, como dice el logo del museo,
“we don’t see things as they are but we see things as we are”.
      Sobre esto hay que mencionar también la experiencia del “
Net Virtual Museum” relativa a la creación de “caminos de la información dedicada a los bienes culturales”. Dicho proyecto curado por el Politécnico de Milano y comenzado en fase experimental ya desde 1996, mira a establecer una relación virtual entre un siempre más amplio número de museos tradicionales, ofreciendo documentación, informaciones, material gráfico y fotográfico, de forma que cada uno se vuelva, contemporáneamente, “ofrecedor” y “receptor” de varias formas y expresiones de la comunicación inherentes el patrimonio cultural.
     
El Museo del invisible y de lo invisitable
     
      Estos servicios ofrecerán por lo tanto la posibilidad de acceder a aquellos hallazgos antiguos cuya exposición a veces no es totalmente o es difícilmente practicable, sea por falta de espacios disponibles, sea por la fragilidad de los hallazgos, o aun por su estado de conservación, como también por dificultades relacionadas al ámbito expositivo de los mismos hallazgos.
Se considere también, particularmente, al gran número de materiales arqueológico en almacenes de museos y superintendencias, o en
antiquaria, o aun colocados en contextos ya inaccesibles que, ya sea solo por la dificultad económica de proceder a su restauración, difícilmente serán musealizados.
      Hay también pequeñas colecciones, relacionadas con frecuencia a situaciones particulares y definidas del punto de vista espacio - temporal, que no pueden ser insertadas en un museo específicamente creado, pero que revisten sin embargo una importancia tal que no pueden ser excluidos por los especialistas, ni tampoco por los simples virtuosos de la materia.
      En este sentido aparece siempre más necesaria la realización del que Alfredo Ronchi ha definido el “Museo del invisible y del invisitable” con referencia a un proyecto realizado en Piacenza ya en 1994, en el que todas las obras de la colección Ricci Oddi, conservadas en los almacenes del museo, han sido puestas en red y hechas inmediatamente útiles (aunque sería mejor decir disfrutables) por parte de quienes desearan entrar en directo contacto virtual.
     
      Es por lo tanto evidente como estas y otras potencialidades comunicativas, puestas al servicio de las múltiples referencias culturales propias del museo arqueológico, contribuyan siempre más a favorecer amplios y diversos procesos de conocimiento, comprensión, interiorización, profundización y confrontación por parte del heterogéneo público que a esto concierne, como también a ofrecer instrumentos de precioso diálogo e interacción para conservadores, operadores museales, estudiosos e investigadores del sector.
Gabriella Cetorelli Schivo
Notas bibliográficas:
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CETORELLI SCHIVO G. 2004."Pedagogia del patrimonio: disabilità, marginalità, disagio sociale in La Pedagogia dell’Arte: luoghi e strumenti dell’educazione- Università degli Studi di Macerata- Atti del II Salone della Didattica Museale- 16-19 settembre 2004.- Macerata
CETORELLI SCHIVO G. et alii 2006, La didattica del museo archeologico, Roma
DA MilANO C. 2004 Il patrimonio culturale come strumento di integrazione sociale” a cura dello European Center of Cultural Organisation and Management di Roma (ECCOM) Roma.
Research Centre for Museums and Galleries, 2001 - Including Museums. Perspectives on Museums, Galleries and Social Inclusion, Leicester.
SANDELL R., 2003 -“Museums as Agent of Social Inclusion”, Museum Management and Curatorship 17 (1998), pp. 401-418..
El Autor del Artículo
    Gabriella Cetorelli Schivo
    Arqueólogo en el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales de Italia.
    Publicista, ha curado estudios sobre la pedagogía del patrimonio, sobre la didáctica museal, sobre aspectos de historia romana antigua, así como sobre campañas de excavacion conducidas en el ámbito del MIBAC, en el que ha realizado, en el transcurso de los años, importantes manifestaciones expositivas y de comunicación, además de actividades inherentes la valorización y tutela del territorio, en ámbito arqueológico.