INTERVENCIONES AGOSTO-SEPTIEMBRE 2006
En espera de intervenciones por parte de los
utentes, responderé a una temática que ha suscitado
interés en muchas personas de mi conocimiento: los
primeros manuscritos del Nuevo Mundo. El estudio de los
diarios de viaje del Almirante, aspi como de las
relaciones de Bartolomé de Las Casas, son indudablemente
entre los temas de mayor releve.
Sin embargo
existe un manuscrito inusual, escrito por el fraile
Ramón Pané, que increiblemente se ha perdido. La
"Relación acerca de las antiguedades de los indios" es
la única fuente directa sobre los mitos y cerimonias de
los primeros pobladores de las Antillas, porque frá
Ramón por encargo personal de Colón vivió entre los
indígenas y aprendió sus creencias y sus "idolatrías".
La trayectoria del manuscrito no podía ser más
dificil; pasando de mano en mano, entre traducciones
incorrectas y libros inéditos, desde 1571 en adelante
más nada se supo ni del manuscrito ni del fraile. Hoy en
día los únicos datos conocidos de la "relación"
corresponden al resumen en latín de Anglería, al
estracto en español de frá Bartolomé y a la traducción
en italiano de Ulloa, esta última como segnalado por
mucho expertos, rica en errores de traducción, primero
entre todos el nombre del fraile ("Roman" según Ulloa).
El conocido histórico José Juan Arrom publicó una
traducción al español efectuada a través del estudio de
los tres textos arriba citados. Quien escribe tiene la
suerte de poseer una copia de dicho texto y quiere aquí
ofrecerlo. Su traducción al italiano se encuentra en la
sección "Interventi".
Raul
Carmine
RELACIÓN DE FRAY RAMÓN ACERCA DE LAS
ANTIGUEDADES DE LOS INDIOS, LAS CUALES, CON DILIGENCIA,
COMO HOMBRE QUE SABE LA LENGUA DE ELLOS, LAS HA RECOGIDO
POR MANDATO DEL ALMIRANTE
PARTE
PRIMERA
Capítulo 1
"De qué parte han venido los indios y en qué modo"
La Española tiene una provincia llamada Caonao, en
la que está una montaña, que se llama Cauta, que tiene
dos cuevas nombradas Cacibajagua una y Amayaúna la otra.
De Cacibajagua salió la mayor parte de la gente que
pobló la isla. Esta gente, estando en aquellas cuevas,
hacía guardia de noche, y se había encomendado este
cuidado a uno que se llamava Mácocael; el cual, porque
un día tardó en volver a la puerta, dicen que se lo
llevó el Sol. Visto, pues, que el Sol se había llevado a
éste por su mala guardia, le cerraron la puerta; y así
fue transformado en piedra cerca de la puerta. Después
dicen que otros, habiendo ido a pescar, fueron presos
por el Sol, y se convirtieron en árboles que ellos
llaman jobos, y de otro modo se llaman mirobálanos. El
motivo por el cual Mácocael velaba y hacía la guardia
era para ver a qué parte mandaría o repartiría la gente,
y parece que se tardó para su mayor mal.
Capítulo 2
"Cómo se separaron los hombres de
las mujeres"
Sucedió que uno, que tenía por nombre
Guahayona, dijo a otro que se llamaba Yahubaba, que
fuese a coger una hierba llamada digo, con la que se
limpian el cuerpo cuando van a lavarse. Éste salió antes
del amanecer, y le cogió el Sol por el camino, y se
convirtió en pájaro que canta por la mañana, como el
ruiseñor, y se llama yahubabayael. Guahayona, viendo que
no volvía el que había enviado a coger el digo, resolvió
salir de la dicha cueva Cacibajagua.
Capítulo 3
"Que Guahayona, indignado, resolvió marcharse,
viendo que no volvían aquellos que había mandado a coger
el digo para lavarse"
Y dijo a las mujeres: "Dejad a
vuestros maridos, y vámonos a otras tierras y llevemos
solamente la hierba con nosotros, que después volveremos
por ellos".
Capítulo 4
Guahayona partió con
todas las mujeres, y se fue en busca de otros países, y
llegó a Matininó, donde en seguida dejó a las mujeres, y
se fue a otra región, llamada Guanín; y habían dejado a
los niños pequeños junto a un arroyo. Después, cuando el
hambre comenzó a molestarles, dicen que lloraban y
llamaban a sus madres que se habían ido; y los padres no
podían dar remedio a los hijos, que llamaban con hambre
a las madres diciendo "mama" para hablar, pero
verdaderamente para pedir el seno. Y llorando así, y
pidiendo seno, diciendo "toa toa", como quien pide una
cosa con gran deseo y muy despacio, fueron transformados
en pequeños animales, a manera de ranas, que se llaman
tona, por la petición que hacían del seno; y de esta
manera quedaron todos los hombres sin mujeres.
Capítulo 5
"Que después hubo mujeres otra
vez en la dicha isla Española, que antes se llamaba
Haití, y así la llaman los habitantes de ella; y aquella
y las otras islas las llamaban Bobío"
Y puesto que
ellos no tienen escritura ni letras, no pueden dar buena
cuenta de cómo han oído esto de sus antepasados, y por
eso no concuerdan en lo que dicen, ni aun se puede
escribir ordenadamente lo que refieren. Cuando se marchó
Guahayona, el que se llevó todas las mujeres, asimismo
se llevó las mujeres de su cacique, que se llamaba
Anacacuya, engañándolo como engañó a los otros. Y además
un cuñado de Guahayona, Anacacuya, que se iba con él,
entró en el mar; y dijo dicho Guahayona a su cuñado,
estando en la canoa: "Mira qué hermoso cobo hay en el
agua", el cual cobo es el caracol de mar. Y cuando éste
miraba al agua para ver el cobo, su cuñado Guahayona lo
tomó por los pies y lo tiró al mar; y así tomó todas las
mujeres para sí, y las dejó en Matininó, donde se dice
que hoy día no hay más que mujeres. Y él se fue a otra
isla, que se llama Guanín, y se llamó así por lo que se
llevó de ella, cuando fue
allá.
BIBLIOGRAFÍA:"Relación acerca de las
Antiguedades de los Indios": el primer tratado escrito
en América", José Juan Arrom, © siglo xxi
editores, s.a.
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